Gente decente

Preocupaciones de gente decente, como mi madre.

Dice que como soy bastante moreno el blanco me sienta bien. Por no sé qué del contraste. Que me favorece y que mañana en la entrevista debería estrenar una camisa blanca. Yo qué sé, no me cuesta nada hacerle caso. En asuntos de este estilo todavía puedo alegrarle el día.

Preocupaciones de gente decente, como yo.

Así que estoy en un centro comercial. En concreto en una tienda muy parecida a las tres que he visitado en la última media hora preguntándome si realmente me apetece volver a ser contable mientras busco en los estantes una camisa que no resulte demasiado formal pero que tampoco parezca el uniforme, no sé, de un carnicero.

Por lo que respecta al tema económico la cosa está clara. Y además desde que dejé de tener dinero para el alquiler perdí también otras cosas relativamente importantes. Supongo que es lo que tiene verse obligado a volver a casa. Me refiero a la de toda la vida, ésa a la que uno siempre sigue llamando “su casa” aunque allí ya no quede nada con lo que sentirse cómodo. Quiero decir que la cantidad y la calidad de relaciones sociales y, por qué no decirlo, de contactos sexuales se resienten considerablemente cuando llega el momento de soltar que sí, tienes 32 años y vives con tu madre.

Pero por otra parte está la cuestión de las náuseas y el sudor frío. Un día al trimestre puedes ceder a la evidencia, telefonear y decir que estás enfermo. Pero al día siguiente tendrás que madrugar y trabajar duro para recuperar la jornada que ayer te pasaste por el forro. Y, la verdad, no sé si estoy preparado para volver. No sé si estoy preparado para trabajar. Ni siquiera sé si quiero hacerlo. Y tal vez por eso cuando me doy cuenta estoy haciendo cola en caja con una camisa evidentemente informal que pega mucho mejor para una fiesta con martinis en la cubierta de un yate que para defender tu candidatura a un puesto en el departamento de contabilidad de una empresa de plásticos.

Y me avergüenzo ligeramente de mis inclinaciones naturales.

Supongo que aún no he alcanzado el punto de no retorno.

Sigo teniendo preocupaciones de gente decente.

Buena señal, imagino.

Pero de repente me asalta una paranoia creciente que me lleva a pensar que los seres humanos que me rodean pueden leer mi mente y mis miedos y mis inseguridades. Intento quitármela de encima concentrando la vista y la mayor parte de mis conexiones neuronales en el hipnótico culo de una de las dependientas que pululan por el local. Impulsos de gente decente. No tengo de qué avergonzarme; por el rabillo del ojo puedo ver que al menos seis de los clientes masculinos que hay a mí alrededor están haciendo lo mismo. El menor no supera los doce años y el mayor debe de llevar una década jubilado. Puede que mi problema no sea exactamente una fobia a trabajar. No creo que sufriera de un modo insoportable si fuera el encargado de seleccionar a las chicas clónicas de este negocio. Tal vez debería preguntarle si precisan personal, me digo mientras le entrego cuarenta euros a la chica que respira y masca chicle al otro lado del mostrador, mirándome como a través de mí, como si no me viera. Como si no existiera.

Puede que sea una señal. Puede que esté a punto de extinguirme. Quién no lo está. Crees que tienes una vida y en un instante comprendes que no es más que una sucesión de segundos repetidos y lugares repetidos contra los que chocas y te desgastas sin sentido. La rutina erosiona montañas; imagínate lo que puede hacer con un ser humano.

Anuncios

Acerca de ivanrojo

Poemas y relatos. Realismo. Minimalismo.
Esta entrada fue publicada en PROSAS. Guarda el enlace permanente.

3 respuestas a Gente decente

  1. jano dijo:

    De toda la gente que conozco, los que parecen mas decentes son los mas indecentes.

  2. Rocío dijo:

    ¡Grandísima última frase!

  3. Rocío dijo:

    Sin menospreciar el resto del texto, por supuesto.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s