Versus Ficción

Llevo unas semanas de puta pena en sentido literal y metafórico y particularmente hoy es uno de esos días en que la frase -célebre o no- del sobrecillo de azúcar de las 8 a.m. puede arrojarte por la ventana así que no es cuestión de ponerse especialmente tocacojones, ¿vale?

En lugar de eso finjamos por un momento que con llegar a casa, encender el pc y ponerse por fin a escribir unas líneas para salir del paso después de demasiados días es más que suficiente.

Finjamos que te sobra el tiempo y que lo inviertes en lo que te gusta.

Y ya puestos finjamos que alrededor el mundo conocido no se desmorona. Finjamos que la náusea que estás acostumbrado a sentir cuando sin querer oyes la conversación de la mesa de al lado no ha ganado en quemazón y acritud porque al final has conseguido la úlcera que llevabas tiempo pidiendo sin decirlo.

Finjamos que te sobra la pasta. Que ya mismo puedes irte a cualquier parte del mundo y no volver jamás. Finjamos que decides tostarte de por vida al sol de Las Maldivas. O que te instalas en un ático dúplex de Tokyo ni más ni menos y aprendes y dominas y te doctoras en la poda de bonsáis totalmente ajeno a los millones de vidas rasgadas que reptan esclavizadas bajo el resplandor de los neones.

No sé, finjamos que tienes un amplio abanico de colores entre los que elegir y que no vas a tener que recurrir a escribir ese relato que te da vueltas en la cabeza desde hace cosa de un mes sobre acabar una noche metiendo ropa ajena en cajas de cartón marrón triste para donarlas a la caridad al día siguiente.

Finjamos que el mejor momento de los últimos tiempos no ha consistido en jugar con tu sobrino en el salón de la que fue tu casa, cogerle por los tobillos y hacerle girar por ese aire familiar que cada vez te es más extraño y verle reír cabeza abajo mientras su madre y la madre de su madre te dicen que no le hagas eso, que no le gusta, que ni para eso se fían.

Finjamos que en ese momento y en unos cuantos miles anteriores no te sentías más al revés que el crío, más a merced de fuerzas extrañas, más desorientado. Más al borde del abismo.

Y, ya que hemos llegado hasta aquí, finjamos lo más difícil: que quieres a quien te quiere y viceversa.

Anuncios

Acerca de ivanrojo

Poemas y relatos. Realismo. Minimalismo.
Esta entrada fue publicada en PROSAS y etiquetada , , , , , , , , . Guarda el enlace permanente.

5 respuestas a Versus Ficción

  1. "M" dijo:

    finjamos lo más difícil como si algún día fuese a suceder!

  2. micromios dijo:

    A veces fingir cuesta más que ser sincero. Pero finjamos.
    Salut

  3. Ariane dijo:

    Finjamos que fingimos sentir el dolor que en verdad sentimos.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s