Escaparte a las 12

Escaparte a las 12.

Solo unos momentos. No hay tiempo para más. El jefe te ordena algo con o sin sentido cada 5 minutos.

Así que cerrar la puerta procurando que no lo oiga y escaparte nada más que lo justo para fumarte un cigarro al sol.

5 minutos.

Porque hoy hace sol. Un gran sol en lo más alto. Ni una nube de por medio. Ni la más tenue estela de avión. Solo el sol cayendo del cielo limpio y de cabeza. Con todo el impulso que le otorgan 150 millones de kilómetros de caída libre. 8 minutos en picado a la velocidad de la luz. Con todo el estilo del atleta perfecto zambulléndose en una ciénaga inmunda.

Y preguntarte si realmente es así.

Si lo apreciarías igual si pudieras disfrutarlo tan solo un minuto más.

6 minutos.

Si no perdería interés y maravilla.

Mejor no pensarlo. Ya has apurado la mitad del lucky y la que queda será mejor que la primera pero también más triste. Igual que todo lo que supone el final de algo.

Así que mejor no lo pienses y simplemente fíjate en las cosas que se mueven bajo el supersol.

Ver la primavera eclosionar en los árboles y en los setos y en el jazmín inyectado en el aire.

Sobre los coches, más brillantes que nunca alimentado el embotellamiento. Una vidriera de metal en la avenida de tu izquierda rodando sobre manchas de grasa.

En la coronilla tostada del sintecho del Este que vive entre cartones y latas de atún en el descampado de tu derecha. Se acuclilla y se afeita con una multiusos sobre un barreño de plástico azul-bebé que pierde agua por culpa de los golpes que le da cuando está borracho. Dentro de un rato.

En los tirabuzones de esa mujer con labio leporino que pasa frente a ti paseando un chucho pardo con solo tres patas y sin rastro de pedigrí. El mismo pelo en ambas cabezas. Si te fijas bien hasta la misma cojera.

Por todas partes la misma costra de ciénaga imposible de limpiarse. Desde tus pies hasta el infinito y hacia dentro y hacia fuera y en todas direcciones.

Y estar contento de que así sea.

De escaparte a las 12.

De no disponer más que de 5 minutos.

Y de, como todo el mundo, ver belleza en las flores, pero sobre todo en el abono del que brotan.

Anuncios

Acerca de ivanrojo

Poemas y relatos. Realismo. Minimalismo.
Esta entrada fue publicada en PROSAS. Guarda el enlace permanente.

6 respuestas a Escaparte a las 12

  1. micromios dijo:

    Desencanto y esperanza a partes iguales. Cada vez mejor.
    Salut

  2. "M" dijo:

    más allá de Bukowski, Blackwood o Houellebecq, no hay lectura más imprescindible para mí que la suya.

  3. jano dijo:

    La última frase es digna de estar en un sobrecillo de azucar.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s