Día 2 después del eclipse

Viernes por la tarde escribiendo a ciegas. He empezado tres historias. Para ser exacto he escrito tres comienzos diferentes para la misma historia. Porque ahora mismo solo hay una aquí adentro. La tengo en la mente desde el miércoles un poco antes de la medianoche. Era la noche del eclipse. La Lunade Sangre. Un nombre demasiado impresionante para referirse a algo que se dejó ocultar por una simple capa de polución urbana. El caso es que quiero contar esa historia. Algo ahí al fondo me dice que me hará bien. Pero al décimo renglón todo se enturbia y no veo claro el camino. Sé el porqué: tengo miedo de que también se termine sobre el papel. Supongo que también yo soy un cobarde. Así que me levanto y doy vueltas por la habitación y de vez en cuando miro de reojo las diez líneas escritas. Y al final me alejo con cualquier excusa. Vacío el cenicero. Riego por cuarta vez mi planta favorita. Pongo la cafetera al fuego. Hago un par de flexiones sintiéndome absolutamente ridículo. Me miro en el espejo el revés de los párpados inferiores y me pregunto si están pálidos o demasiado inyectados. Abro la nevera y compruebo la necesidad de bajar a por cervezas. Y me pongo las zapatillas dispuesto a enfrentarme con el insoportable hilo musical y la cruel luz neón del super de la esquina. Pero enseguida me lo pienso mejor y vuelvo a sentarme frente al que va a tener que ser el último cuento. Y al minuto me levanto y saco la cabeza por la ventana y miro hacia arriba y pienso que esta noche el eclipse se vería resplandeciente. Todo ese rojo cósmico descendiendo sobre las playas y las azoteas. Encendiendo el rocío del asfalto. Incendiando los iris de la gente. Haciendo parecer vivo lo muerto. Haciendo parecer más vivo lo vivo. Y no puedo evitar pensar que es una putada la falta de sincronización con que suceden las cosas. Lo mejor no debería pasar en el peor momento, me digo mientras observo cómo el café sube, hierve y se quema en mi minúscula cafetera.

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Acerca de Iván Rojo

Poemas y relatos. Realismo. Minimalismo.
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4 respuestas a Día 2 después del eclipse

  1. jano dijo:

    caos y mas caos….no hay tregua.

  2. micromios dijo:

    Cualquier excusa es buena para empezar a escribir o para dejar de hacerlo. Lo mejor es dejar constancia de las dos cosas.
    Salut

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