Viniendo hacia aquí

Viniendo hacia aquí

Encontré el arco iris

Refugiado

En un charco de aceite.

Era un día sin lluvia

Ni sol.

Viniendo hacia aquí

Le di unas monedas

A un niño

Con un solo brazo.

Hizo un esfuerzo y

Estiró hacia arriba

La tristeza

De sus labios

Pero nadie le puso

La medalla al

Mérito en el

Trabajo.

Viniendo hacia aquí

Tropecé con dos

Ángeles trajeados

Que apaleaban

A un viejo demonio.

Se reían

Mientras le rompían

Las costillas.

Viniendo hacia aquí

Sorprendí al

Cangrejo invisible

Devorando

Las entrañas

De unos cuantos

Seres queridos.

No lloraron,

No gritaron.

Ni siquiera

Temblaron en el

Último momento.

En medio de la

Derrota

Celebré

Que no le

Concedieran

Esa victoria extra

A la bestia.

Viniendo hacia aquí

Me crucé

Con gente que

Ni siquiera

Me miró al pasar.

Unos eran extraños,

Otros eran amigos.

Los vi correr las cortinas

De sus casas blancas

Al borde del camino.

Los vi asegurar a mi paso

El perímetro

De su concepto de

Felicidad.

Nunca más

Supe

De ellos.

Viniendo hacia aquí

Me dieron

Un beso de Judas

Más de los que

Yo

Di.

Trece en total.

Y no me quita el sueño

Si llego o no

A nivelar

La balanza.

Viniendo hacia aquí

Fui asaltado

En la última esquina

De un febrero

Demasiado largo.

Se llevaron

Media vida

De latidos.

Se llevaron

Mi manera

De empezar y acabar

Los días.

Pero me dejaron

Las piernas.

Así que me levanté,

Me sacudí el polvo

De los pantalones

Y seguí

Viniendo hacia aquí.

Rechacé el

Cheque

En

Blanco

De la millonaria

Que se empeñó

En limpiarme

La sangre.

Esquivé

Aquel destierro

De lujo

en la Costa Blanca.

Me bronceé

A mi modo

Bajo la luz opaca

De las bombillas

De mi habitación.

Recibí

El beso perfecto

De un bebé

Inquietantemente

Parecido a mí.

Vi a una pareja

De mediana edad

Hablando con su

Perro

Como lo harían con el

Hijo

Que la vida

No

Les había concedido.

Desde el andén

Vi descarrilar y explotar

El tren que

Iba a llevarme

A un lugar seguro.

El humo formó

Letras en el cielo.

Viajaron hacia el mar

Con el viento

Del Oeste

Y se deshicieron

Sobre la espuma.

No contenían

Ninguna

Revelación.

Y también

Encontré

Bajo un puente

La cartera de un

Vecino de Madrid

De 54 años.

Le di las gracias

Mentalmente

Por los 100 euros.

Luego miré con detalle

Su foto.

Me sonreía

Con sinceridad

Desde el rectángulo

De plástico.

Parecía un buen tío.

Parecía feliz.

Quiero decir que

Tenía ese

Vacío

En el centro de

Su cara,

En el centro de

Sus ojos:

Miraban sin

Ver.

Me alegré por él.

Pero me alegré

De no ser él.

Ni ningún otro.

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Acerca de ivanrojo

Poemas y relatos. Realismo. Minimalismo.
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3 respuestas a Viniendo hacia aquí

  1. ester dijo:

    guau, me gusta…

  2. jano dijo:

    a mi tambien.

  3. pllambes dijo:

    Es usted un poeta, el nuevo Calamaro!

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