Mi nuevo bando

He cambiado de bando.

A la fuerza.

A punta de carta de despido.

Así que cuando acaba

La última jornada

Cojo mi bic rojo

Y digo adiós

Y pienso

Bueno,

Tal vez

Sea para bien.

Y lo cierto es que

Desde este lado de la trinchera

Uno puede ver subir el sol

En el cielo

Sin preocuparse de mirar el reloj

Porque el tiempo se mueve

A la velocidad sin fe

Con que florecen

Los geranios del balcón

De enfrente.

Pura inercia

Natural,

Como las contracciones

De tu diafragma,

Como los latidos

De tu obstinado corazón.

Aquí puedes tomarte el café

Tan despacio como quieras,

A tu ritmo.

Si te estás lavando los dientes

Y oyes una pelea de gatos

En el deslunado

Puedes asomarte al ventanuco

Y ver el combate

Con la tranquilidad

Que da la ausencia de prisa.

Apostar al negro mentalmente,

Siempre al negro,

Por la astucia que da una vida

Perfeccionando el camuflaje,

Resistiendo,

Sobreviviendo.

Y quedarte allí mirando

El tiempo que haga falta

Hasta verlo ganar.

Puedes incluso

Plantearte con cierta viabilidad

Eso de encerrarte en tu cráneo

Y escribir algo

Bueno

De verdad y

Que nadie apreciará.

Quedarte allí dentro

Hasta verte ganar.

En fin, son algunas de las cosas

Buenas

Del nuevo bando.

En el otro extremo,

Claro,

Están el desdén y

La condescendencia

Y esos apestosos

Aires de superioridad

Que tendrás que soportar

De la inmensa mayoría de la gente,

Familia,

Amigos,

Ellas,

Ella.

No les prestes atención:

Si tomas la suficiente distancia

Verás que no son

Más

Que eso:

Gente.

Masa informe,

Igualada a la baja

Y por tanto

Con varas de medir

Igualmente mediocres.

Por ejemplo esa frasecita

Que circula por Facebook

Como si fuera tan

Importante

Como la teoría de la relatividad:

“el mundo necesita gente que ame lo que hace”.

Me gusta,

Me gusta,

Me gusta,

Suscriben dedos de los cinco

Continentes.

Pues no, de eso nada:

No somos lo que hacemos;

Somos lo que nos gusta.

Somos la versión imperfecta

De lo que nos gustaría ser.

Los fetos inviables

De nuestros sueños

De sangre y carne.

El carbón

Contra

El diamante.

Los huesos rotos de los deseos.

Somos lo que nunca

Seremos.

La intención.

La esencia.

El camino hacia el final,

Un final,

El que sea.

Que no te engañen:

El mundo necesita personas

Que jamás conseguirán lo que quieren

Pero lo seguirán queriendo igual.

Es la energía perfecta.

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Acerca de Iván Rojo

Poemas y relatos. Realismo. Minimalismo.
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