Pura sangre

Los caballos vuelven a correr

En el hipódromo de la playa.

O eso he leído.

Recuerdo

Cómo los mirábamos

Desde detrás de la alambrada.

Las olas a nuestra espalda

Rompiendo en remolinos de plata

El mar nocturno, y delante los caballos

Al galope sobre la tierra mojada.

El Atlántico impregnando de arena

Y salitre sus hocicos humeantes.

La espuma vaporizada del mar

Cegándoles las pupilas.

Aquel sudor animal y el viento

Enfriándolo y sacudiendo

Aquellas crines de

Pura sangre malgastada.

Había algo maligno en todo aquello.

En esos pulmones perfectos

Que inspiraban

Aspiraciones nobles y devolvían

A la atmósfera del norte

El dióxido de carbono de la

Derrota incluso en la victoria.

Había algo cruel en

Toda esa energía, toda esa

Belleza

Que giraba sin fin en la rueda

De ratón del circuito.

Joder, hice bien

En salir de aquella Ciudad.

No pienso volver a pisarla nunca.

Así que si te la encuentras

Por la calle dile que espero que

No

Siga por allí.

Su sangre ya se contaminó

Allá por el 97

Y su belleza no era

Nada

Del otro mundo, ella lo sabía

Mejor que nadie,

Pero no estaba mal.

Se merecía ser feliz.

Así que si algún día la ves

Dile que de verdad espero que

Haya salido de allí.

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Acerca de ivanrojo

Poemas y relatos. Realismo. Minimalismo.
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