La Zona Cero

No es el cansancio.

No se trata de las agujetas

Ni de los tirones musculares.

No es la destrucción

De tu cuerpo.

Ni siquiera tiene que ver

Con tener que soportar

A tu jefe.

Su after shave. Su voz.

Eso no es lo peor.

Lo peor es la sensación

De estar malvendiendo tu tiempo.

Y, aún más,

Dejar de darte cuenta de ello.

Levantarte de la cama

Y comprender sin rabia que ya

No pueden robarte nada.

Que estás seco.

Que tu sangre se enfrió

Hace tiempo.

Que tus nudillos aún podrían

Romper huesos

Pero tu cerebro ya pertenece

Al reino de los muertos.

Así que si te encuentras

Con alguien o algo

Que te ponga las cartas boca arriba,

No te acojones.

Esa verdad será

Lo único que quede en tu vida

Que no deba asustarte.

El último rayo de sol

Que consiga filtrarse entre

Los escombros,

Hierros retorcidos

Y goteras de agua sucia

De tu propia Zona Cero,

Y bañar de luz y calor

El esqueleto polvoriento

De lo que un día

Fueron tus sueños.

Arrancarles la última

Fosforescencia de vida.

El último destello.

Anuncios

Acerca de ivanrojo

Poemas y relatos. Realismo. Minimalismo.
Esta entrada fue publicada en POEMAS. Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s