Ahora que quema el sol

Ahora que quema el sol
recuerdo los veranos eternos
en Fontanares 79.
Aquellos agostos en el descampado,
los primeros cigarros
sentados en círculo entre matorrales
sucios, grises, polvorientos y
altísimos,
rodeados de chicharras incansables.
Recuerdo la sangre en las rodillas,
la mugre intrascendente
bajo las uñas, el sudor empapando
nuestras camisetas sin marca.
Mis amigos. Mi hermano.
Y el óxido en el manillar de la BH.
Y los puñetazos con los de la calle
de al lado. Y aquel loco
maloliente que recogía chatarra
y nos hablaba de su casa en Ancorage,
Alaska.
Nunca le creímos una palabra, supongo que
con razón.
Pero ahora que quema el sol y
el sudor ya no es dulce y la mugre
de las uñas hace tiempo
que se extendió para invadirlo todo,
creo que entiendo por qué
aquel tipo nos contaba sus recuerdos,
sus sueños, sus mentiras.
Creo que para él era algo tan necesario
como una sombra fresca
en el desierto.

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Acerca de ivanrojo

Poemas y relatos. Realismo. Minimalismo.
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