Fuera

Mira.

Fuera brilla el sol.

Crece la hierba. Algunos árboles

dan cobijo a pequeños pájaros.

Los perros levantan

la pata al mear y diez multinacionales

por segundo nombran a sus

nuevos vicepresidentes.

Y las personas vienen y van

de un sitio a otro.

Como conocedoras de su destino.

Como dueñas de sí mismas.

Me imagino la ciudad, cualquier

ciudad vista desde un altísimo

plano cenital:

Un hormiguero horizontal extendiéndose

hasta el infinito.

Pequeñas criaturas yendo

de aquí para allá

tan previsiblemente.

Así que solo son conocedoras

de su suerte.

El derecho de propiedad sobre sí mismas

es mera ilusión.

Mira.

Toma mis ojos y mira.

Lo que ves es lo que pasa

todos los días ahí, fuera de mí.

Gente creciendo silenciosa y discreta e irrelevante

y lenta muy lentamente.

Esa lentitud con que el césped seco del parque

recorta su distancia con el sol.

Esa velocidad con que los estratos

forman montañas gigantes.

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Acerca de ivanrojo

Poemas y relatos. Realismo. Minimalismo.
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