Uñas

Espero el bus. Fumo acera arriba y abajo. La marquesina no era lugar seguro para hacerlo; la gente me miraba como con ganas de apagarme el cigarro en la cara. Así que aunque chispea fumo en la acera. Me detengo frente a un escaparate que emite un resplandor blanquísimo. En su interior una pequeña mesa baja. A un lado sentada una señorona. Color canela el pelo y el espeso maquillaje. Los dedos de una mano sumergidos en una especie de cuenquito como los que usan en los chinos para servir la salsa agridulce. La otra mano extendida sobre la mesa. Frente a ella una chica ya casi demasiado mayor para llamarla así le está limando las uñas. Y eso es todo lo que se ve tras la luna. Focos, atrezzo, un escenario. Eso suele ser la vida: demasiada parafernalia para un pésimo guion.

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Acerca de ivanrojo

Poemas y relatos. Realismo. Minimalismo.
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