Pequeños regalos

Igual que el café aguado

del agente Cooper.

El cigarrillo triunfal

al salir del trabajo.

Llegar a casa,

ducharme sin prisa,

quitarme el verano

de encima bajo

el agua helada.

Observar a mi gato

dormir en el suelo

su sueño tibio

en un rectángulo

de luz poniente.

Pensar de pronto:

El domingo, por qué no,

un arroz en la playa.

Y quedar contigo

dentro de un rato

en la estación.

Dar una vuelta despacio

por la ciudad desierta,

arrasada por el agosto.

Poner la mano

en la curva de tu hombro.

Descolgarla un poco.

Tocarte el corazón.

Y, claro, una teta.

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Acerca de ivanrojo

Poemas y relatos. Realismo. Minimalismo.
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