Lo intranscendente

Los dos viejitos
andaban por
la calle a paso
lento, buscando
la sombra,
probablemente
sin obligación
de llegar a
dondequiera
que fueran.
Al hombre le
sonaba el móvil
enganchado al
cinturón.
Pero ni él ni
su mujer
parecían
escucharlo.
O simplemente
no les importaba
quien llamara.
Ya no había
lugar para
lo intranscendente.

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Acerca de Iván Rojo

Poemas y relatos. Realismo. Minimalismo.
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