Clavos

Dar con un billete traspapelado
olvidado en el fondo del bolsillo.
Coger el bus de buena mañana
y que el conductor esté escuchando
el Nevermind de Nirvana.
Ese niño que merienda en el balcón
de enfrente, devorando Nocilla mientras
escruta el mundo ahí afuera,
al otro lado lado de la barandilla.
Que esa chica todavía te quiera.
Que tu madre aún esté viva.
Sombra en verano, sol en invierno.
Comprender que siempre hay clavos
ardiendo en el cortado de la vida.
Pocos, diminutos y abrasadores,
pero aún clavos ardiendo.
Y escupirte en las manos. Agarrarte.
Tensar los músculos. Escalarlo.

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Acerca de Iván Rojo

Poemas y relatos. Realismo. Minimalismo.
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Una respuesta a Clavos

  1. La casualidad de estar vivo y el encuentro con las casualidades hacen de este poema, con técnica característica y un estilo representativo, una obra singular.

    Excelente, como de costumbre, ja, ja. Saludos. \o

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