Bus escolar

Parada del bus escolar.
Esta mañana.
Un padre y su hijo.
El hombre cuarentón.
Sobrepeso.
Vieja camiseta de Marlboro.
El niño de unos 10 años.
Aparato en los dientes.
Silla de ruedas.
Parálisis cerebral.
El autobús llega.
Despliega la plataforma.
El padre empuja la silla sobre ella.
Y el mecanismo eleva a su hijo hacia el cielo azul.
Un poco.
Lenta y pesadamente.
Una mujer recoge al niño.
Hay cansancio en sus ojos.
Quizá no le guste su trabajo.
Pero saluda al crío con cordialidad.
Luego la plataforma se repliega.
La puerta se cierra.
La cabeza del niño asoma en una ventanilla.
Y el bus arranca.
El padre le dice adiós a su hijo con la mano.
Sabe muy bien que el chaval nunca le devolverá el gesto.
Pero hoy también le dice adiós con la mano.
Hoy también se queda de pie en la acera hasta que el bus se pierde de vista.
Solo entonces echa a andar.
Para en el bar de la esquina.
Pide un café.
Se lo toma fuera, sobre un barril a modo de mesa.
Y se enciende un cigarro.
No sé nada de la vida.

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Acerca de ivanrojo

Poemas y relatos. Realismo. Minimalismo.
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