Pandemia

Miedo.
Orden.
Obediencia.
Sumisión.
Protestas
autorizadas
por el Dios
Gobierno.
Pancartas
desfilando
educadamente
por el sendero
establecido.
Cómodos
paseos
reivindicativos,
seguros,
festivos.
Y después
subir a Facebook
las fotos
de nuestra
heroicidad,
nuestras
sonrisas
estúpidas,
turistas
en visita guiada
recorriendo
encantados
las ruinas
de la civilización
que una vez
estuvimos
a punto de construir.
Puede
que el hombre
sea un lobo
para el hombre
pero
es un cordero
en manos
de los amos.
Les lamemos
los dedos
mientras
nos arrancan
a tiras
el menor atisbo
de pelaje
indómito,
fuerte,
salvaje.
Hace ya tiempo
que las paredes
de la caverna
ofrecen
la verdad
despiadada:
los últimos
cócteles
arden
débil
cada vez más
débilmente
mientras
su combustible
se agota
sin remedio,
proyectando
sobre
la piedra muerta
la verdadera sombra
grotesca
deforme
monstruosa
de nuestra
naturaleza adocenada.
Somos
nuestra propia
Pandemia.
Y después
de golpe y para siempre
la oscuridad
se nos traga.

Anuncios

Acerca de Iván Rojo

Poemas y relatos. Realismo. Minimalismo.
Esta entrada fue publicada en POEMAS y etiquetada , , . Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s