El escondite

Gato al sol.
Perro jugando en la orilla, retando a las olas, agitando la cola.
Un pájaro normal y corriente, urbano, frente a tu ventana, anidando en el árbol.
Una bandada de niños corriendo calle arriba entre gritos y risas, digamos a las cinco de la tarde de un vulgar martes.
Un café con leche en el bar más tempranero de la ciudad, a eso de las seis a.m., por una vez sereno.
La canción precisa en la radio del local.
Y ahí fuera, al otro lado de la cristalera, el clarear aún pálido, indeciso y lejano del cielo como un regalo por abrir, como la enésima “otra oportunidad”, como un advenimiento de esperanza allá por el este, donde debe de estar el mar.
Esa luz prodigiosa a medio camino entre dos mundos.
Salir a la calle para verla un poco más de cerca.
Encender un cigarro y ver elevarse hacia las nubes esas maravillosas arquitecturas de humo, un segundo, hasta que la más leve brisa las disipa.
Olvida tus ansias de grandeza.
Ahí se esconde la vida en toda su sencillez y profundidad.
En todo su esplendor.
Ahí y solamente ahí:
en la sombra de las cosas más pequeñas.

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Acerca de Iván Rojo

Poemas y relatos. Realismo. Minimalismo.
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