Aceptación de herencia

Toda la vida aguantándolo,
y ahora el gran padre
nos deshereda.
Un montón de nada,
eso nos deja.
Un futuro muerto.
Un vientre preñado
de alas recortadas.
Ruina y polvo y más ruina.
El burro que se creyó
pura sangre,
reventado, flotando
boca arriba en la sucia acequia
que se pensó río limpio.
Eso nos deja Papá:
Un enorme descampado.
Latas de gasolina casi vacías.
Cartones sucios.
Muebles viejos. Madera seca.
Eso nos dejó Papá:
Nada
Y nada que perder.
Todo lo necesario
para calentar este frío.
Todo lo necesario
para iluminar esta noche.
Aceptemos pues la herencia.
Y prendámosle fuego.

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Acerca de Iván Rojo

Poemas y relatos. Realismo. Minimalismo.
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