Por nosotros

He descargado decenas de camiones.
Y cargado otros tantos.
He sido gestor de impagados.
He sido el último mono en un almacén de bisutería.
He sido teleoperador de turno de noche.
He metido publicidad en miles de buzones.
He desescombrado casas en ruinas.
Y he transportado muebles suecos a casas novísimas.
He pintado pisos.
He lavado coches.
He llevado las cuentas de una zapatería.
He montado escenarios de verbenas de pueblo.
He limpiado el depósito de buques mercantes.
He sido reponedor en Continente, Pryca y Carrefour.
He hecho encuestas sobre refrescos a pie de calle.
He vigilado pinturas muertas en un museo de arte moderno.
Y un día, incluso, ejercí de abogado.
He trabajado.
He comido táper tras táper en tristes comedores de empresa.
He cenado bocadillos bajo los focos de los muelles de inmensos centros comerciales.
He trabajado.
He sobrevivido al paro.
Y he trabajado otra vez.
He malvendido mi tiempo a gente que no sabía decir gracias.
Y sigo haciéndolo.
Día tras día lucho contra esa vergüenza.
Quiero decir:
que podría ser uno de esos “mejores cerebros” de cada generación que Wolfe ha visto destruidos por el pluriempleo.
Quiero decir:
que podría ser uno de esos “mejores cerebros” de cada generación que Ginsberg vio destruidos por la locura.
Y también podría no serlo.
Podría ser uno de los peores.
Podría ser incapaz de aullarle a la luna.
Pero hoy eso me da igual.
Hoy me rindo tributo con independencia de mis virtudes.
Hoy sencillamente me regalo un descanso por mis esfuerzos y no por mis resultados.
Y brindo con y por cualquiera que comparta mi grito.
Porque todavía hay algo de sangre en medio del polvo en que me estoy convirtiendo.
Porque todavía estoy vivo.
Aún respiro, aún huelo, aún saboreo.
Aún se me levanta.
Todavía busco los ingredientes para crear la sonrisa más pura.
Mal que bien aquí estoy, manteniendo el tipo.
Y me siento discretamente orgulloso.
Así que brindo, sí. Claro que brindo.
Porque me lo merezco.

Igual que tú. No lo olvides nunca.

Anuncios

Acerca de Iván Rojo

Poemas y relatos. Realismo. Minimalismo.
Esta entrada fue publicada en PROSAS. Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s