El mapa

Los gatos que de niño no tuve me han dado caza.
Por la noche se suben a mi cama. Duermen conmigo.
Desprenden pelo frío.
Noto su peso muerto sobre el colchón.
Estatuas negras en torno a mí en la oscuridad,
hundiéndose despacio en la blandura de la memoria
como piedras en un mar nocturno,
como un ferry ilegal malayo.
Irremisiblemente.
Y yo ahí, quieto, los ojos abiertos en balde, las pupilas ciegas dilatadas.
Me siento el protagonista de una ceremonia fúnebre.
Lo soy.
Tal vez no debiera estar presenciando esto.
Estoy diciendo que:
Ha muerto una parte de mí.
Jamás conocí a mi padre.
Lo cual, debo decirlo, jamás me dolió.
Fui un niño feliz, no me faltó de nada.
Pero hace ya un tiempo que me aplasta la nostalgia de lo ignorado.
No saber y por tanto no poder
querer,
odiar,
perdonar,
cuidar,
olvidar.
De pronto comprender que esa insaciable nostalgia
será todo cuanto quede al respecto:
Cuestiones tan simples y tan irresolubles.
Quiero decir:
Cuestiones como:
¿nos habríamos parecido?
¿Tendría como yo un ojo de cada color?
¿También era alérgico al salmón?
¿O precisamente no lo soporto porque él los pescó en ríos mejores?

En definitiva:
Supongo que ya no soy un niño.
Supongo que me hago viejo.
Y necesito un mapa
para llegar donde no quiero.

Anuncios

Acerca de Iván Rojo

Poemas y relatos. Realismo. Minimalismo.
Esta entrada fue publicada en POEMAS. Guarda el enlace permanente.

Una respuesta a El mapa

  1. micromios dijo:

    Me encantó el inició. Me hizo pensar el resto.
    Salut

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s