Capacidad de sorpresa

Hace un rato

un pájaro se ha posado en mi alféizar.

Lo he escrito otras veces, demasiadas,

pero en esta ocasión no miento.

Ahí estaba, al otro lado del cristal:

un instante negro satinado

en el atardecer nublado.

Mientras lo observaba temblar

he pensado en el poema de Carver.

Ya sabes, claro: el del cuervo

en la rama frente a su ventana.

Sin embargo el pájaro de la mía

no era un cuervo en absoluto.

Era solo un pájaro negro

latiendo de miedo y vida

a la intemperie de diciembre.

Y me he alegrado de no saber nada de él,

de no poder decir su especie,

su sexo ni sus rutas migratorias.

Me he alegrado y me alegro

de nunca haber sabido señalar

Dónde queda el norte

el sur, el este, el oeste.

De no saber adónde se dirigía

Ese pájaro vulgar, sin nombre,

cuando de repente ha alzado el vuelo

y ha desaparecido de mi vista.

Justo cuando la tormenta rompía.

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Acerca de Iván Rojo

Poemas y relatos. Realismo. Minimalismo.
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