UTILIDAD DE LAS ABOLLADURAS EN EL CAPÓ DE UN FORD

Ha llovido poco antes del amanecer.

Y hay tres charcos en el capó de mi coche.

Tres pequeños estanques rellenan las abolladuras

que aquel loco al que amaste hizo a martillazos.

Ahora desde la ventana veo

cómo diez o doce pájaros blanquinegros

beben de ese agua.

Y se limpian las alas.

Y cantan en saludo a la nueva mañana,

alegran mi coche y mi vida

mientras a mi espalda te oigo entrar en la ducha.

Y doy todo el pasado por pasado.

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Acerca de ivanrojo

Poemas y relatos. Realismo. Minimalismo.
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