EL CIELO TODAVÍA

No saben la suerte que tienen

Allí estamos todos alrededor de la mesa
y después de hablar de fútbol toca hablar de cine

Al cabo de un rato alguien lo menciona

La cabeza de caballo
La cabeza de caballo cortada

Y supongo que
todos piensan en El Padrino
en la advertencia sanguinolenta
entre las sábanas de raso del promotor
que no creía en el pequeño y talentoso Frankie

No saben la suerte que tienen

No saben cómo les envidio

Cada viernes
en el matadero
no sé por qué ese día
pero cada puñetero viernes
a eso de las 6 a.m. un par de carretillas
salen por una compuerta repletas de, oh, sí,
hermosas cabezas de caballo

Blancas, rojas, negras, bayas

Mirando fijamente los fluorescentes
como si sus enormes ojos secos
todavía quisieran ver el cielo

La piedra de toque de mi cordura

Por suerte tú lo sabes
Por suerte tú sí que lo sabes

Me miras desde el otro lado de la mesa
Y mantengo la calma, más o menos

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Acerca de Iván Rojo

Poemas y relatos. Realismo. Minimalismo.
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