MI PADRE Y EL HOLGAZÁN

Mi padre creía en el trabajo.

se enorgullecía de tener un

empleo.

a veces no tenía

trabajo y estaba muy

avergonzado.

estaba tan avergonzado que

salía de casa por la mañana

y luego regresaba por la tarde

para que los vecinos no se

enteraran.

a mí,

me caía bien el vecino de al lado:

se repantingaba en un sillón en

el jardín de atrás y lanzaba dardos

contra unos círculos que había pintado

en la pared del garaje.

en Los Ángeles en 1930

era dueño de una sabiduría que a

Goethe, Hegel, Kierkegaard,

Nietzsche, Freud,

Jaspers, Heidegger y

Toynbee les resultaría difícil

desmentir.

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Acerca de ivanrojo

Poemas y relatos. Realismo. Minimalismo.
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