LA VIGÉSIMA CERVEZA DEL CÓNDOR VISIONARIO

Una serie rollo Narcos, pero de poetas. Una serie sobre los entresijos del tráfico de versos. Una serie sobre el sindicato nacional del crimen poético. Una serie sobre clanes de poetas luchando a muerte por hacerse con el control de la merca lírica. Una organización delictiva de poetas en cada punta del país, tratando de imponer su ley. El cártel poético del Mediterráneo, el cártel poético del Guadalquivir, el cártel poético de la Meseta, el cártel poético del Cantábrico. Una serie sobre poetas en guerra con poetas. Buah… se me hace la boca agua. Poetas entrando a tiro limpio en los recitales rivales. Poetas asaltando a sangre y fuego las librerías que colaboran con el enemigo. Poetas asediando editoriales, poetas atrincherados en editoriales. Poetas con fusiles parapetados en las azoteas, manteniendo a raya al invasor. Poetas untando a jurados de concursos o amenazándolos con eliminar a sus familias. Poetas hasta las cejas de poemas, poetas adictos a sus propios poemas patrullando las calles de la moralidad en camionetas equipadas con ametralladoras, en el salpicadero una figurita bamboleante de su santo patrón favorito: Santa Dickinson, San Bukowski, San Vilas, San Benedetti o incluso San Prado, San Marwan, Santa Srtabebi. Poetas en la estela de la estela de la estela de poetas. Poetas a la caza de quien se salte las reglas de la Familia. Poetas que distinguen entre Uno de los nuestros y uno de los otros. Poetas que hablan por teléfono con poetas, poetas que salen con poetas, poetas que se van de cervezas o de campin con poetas, poetas que se acuestan con poetas, poetas que procrean pequeños futuros grandes poetas. Poetas siempre con poetas. Poetas miembros de grupos de whatsapp llamados POETAS. Poetas que quieren ocupar las estanterías de la Fnac que ocupan otros poetas. Poetas enamorados de la endogamia propia, a la que llaman camaradería, poetas asqueados de la endogamia ajena, a la que llaman mamoneo. Poetas tan pagados de sí mismos que se tatuarían en la jeta su propia jeta. Poetas bien intencionados, poetas implicados, poetas solidarios, poetas respetuosos con el prójimo afín. Poetas educados. Poetas tan buenrolleros que te matarán si no lo eres. Poetas negociando de tapadillo con las autoridades su seguridad, su aceptación, su salvación, su funcionariado vitalicio en la burocracia de la poesía. Poetas delatando a poetas ante la DEA poética. Poetas a los que les viene muy bien la censura y la autocensura. Poetas que dicen usar la poesía para ser ellos mismos, cuando la poesía solo sirve, si es que sirve, para ser otro durante un rato. Poetas que creen que la poesía les hace especiales, cuando la poesía solo sirve, si es que sirve, para ser vulgar, para ser todos, para ser nadie. Poetas que proclaman la poesía como la verdad, su verdad, cuando la poesía solo es, si es que es, una sarta interminable de gloriosas mentiras. En resumen, una serie de poetas cosiéndose a balazos, aniquilándose hasta la extinción unos a otros, hermosa y absurdamente. Todos los poetas por fin muertos, sembrando la tierra de un silencio más bendito que el sol. End.

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Acerca de Iván Rojo

Poemas y relatos. Realismo. Minimalismo.
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