VIAJE AL CORAZÓN DE LOS MATADEROS DE OCCIDENTE

Ojalá se hubiera tratado de caballos, tigres, incluso toros, porque los cerdos no quedan bien en un poema,
pero la única verdad es que el camión que adelanté en la cv-35 iba cargado de cerdos, conté dieciséis cerdos en la parte izquierda de la caja,
dieciséis cabezas de cerdo asomadas a la libertad que me miraron con sus ojos chinos cuando pasé a su lado a 120 por hora,
y me imaginé cómo me verían, me imaginé dentro de cada uno de sus cerebros:
una estela fugaz metalizada que olvidarían en un segundo. Luego pisé el acelador a fondo.

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Acerca de Iván Rojo

Poemas y relatos. Realismo. Minimalismo.
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