MI SALTO A LA GRAN PANTALLA

Fui a comprarme los Cuentos de John Cheever y al fondo en la librería había un acto, un evento,
una mujer presentando su libro de poemas, nada, lo habitual, cuatro gatos, tal vez cinco,
deduje que el más pequeño debía de ser su hijo, así que me senté en un rincón para hacer bulto,
entonces se abrió el turno de intervenciones del público, y me sentí gilipollas al oír las preguntas de siempre,
y me sentí gilipollas al oír las respuestas de siempre, y deseé que aquella mujer fuera tan mentirosa como yo,
que sus palabras no fueran más que patrañas, que estuviera guardándose su gran secreto,
deseé con todas mis fuerzas que hubiera algo más, y abrí el libro de Cheever al azar y leí:
Lo más maravilloso de la vida parece ser que casi desconocemos nuestras posibilidades de autodestrucción.

Anuncios

Acerca de Iván Rojo

Poemas y relatos. Realismo. Minimalismo.
Esta entrada fue publicada en POEMAS, PROSAS. Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s