GUÍA DE ESPÍRITUS TOBIN

Trece niños calvos. Exactamente trece. Los conté.

Trece niños calvos venidos de quién sabe dónde bajaron del bus, se pusieron sus gorras y rodearon a la monitora a la sombra de un árbol.

Su piel cerosa brillaba de crema solar. Eran un espectáculo de la naturaleza. Quise levantarme y besarles la frente. Bendecirles.

Pero no lo hice. Me pudo la pereza, como a Dios, supongo. Y me quedé bajo la sombrilla tomándome un quinto en la terraza del Bar España.

Después entré a mear y lo hice disfrutando del buen estado de mis funciones corporales. Cuando salí los chavales ya se habían ido.

Me pedí otro y pensé que nunca volvería a verlos. Pensé con mucha más concentración que me picaba detrás de la oreja izquierda.

Por hacer algo le mandé por whatsapp un meme de Trump a mi amigo chileno. Ni siquiera era gracioso. Me contestó Jaja.

En cualquier caso me tranquilizó comprobar que estaba bien, que sobrevivía al otro lado del charco. Que aún podía contar con él.

Ahh, esos poetas reivindicativos, esos que dicen luchar por hacer de este mundo un lugar mejor. Los amo. Amo todo lo que me perturba.

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Acerca de Iván Rojo

Poemas y relatos. Realismo. Minimalismo.
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